Notar un pliegue de piel sobrante en la zona anal genera dudas frecuentes: ¿es peligroso?, ¿por qué ha aparecido?, ¿hay que operarlo? Los pliegues del ano, también llamados colgajos anales, son una consulta muy habitual en proctología. En este artículo te explico qué son exactamente, por qué se forman y cuándo tiene sentido plantear su extirpación.
¿Qué son los pliegues del ano?
Un pliegue del ano es un exceso de piel, blando y colgante, situado en el borde del ano. A diferencia de las hemorroides (que son vasos sanguíneos dilatados), un colgajo es tejido cutáneo sin componente vascular activo, por lo que no sangra ni duele por sí mismo en la mayoría de los casos. Su tamaño varía desde unos pocos milímetros hasta 1-2 centímetros, y pueden aparecer aislados o en varios puntos alrededor del ano.
¿Por qué aparecen?
La causa más frecuente es que quedan como secuela de un episodio previo: una hemorroide externa trombosada que, al resolverse, deja un pliegue de piel residual, o una fisura anal crónica, que suele generar un colgajo característico llamado "colgajo centinela" en su extremo. También pueden aparecer sin una causa identificable, simplemente por la anatomía de cada persona. En sí mismos, los pliegues del ano son benignos: no tienen relación con el cáncer ni suponen un riesgo para la salud.
¿Cuándo hay que quitarlos?
No todos los pliegues necesitan tratamiento. La decisión de extirparlos depende de si generan molestias reales: dificultad para mantener una buena higiene (con la irritación y el picor que eso conlleva), sensación de bulto molesto, o el impacto estético que puede suponer para algunos pacientes. Cuando alguno de estos factores está presente, la extirpación en consulta es un procedimiento sencillo, con anestesia local, sin ingreso y con mínimas molestias posteriores. Si no molestan, no es necesario tratarlos.
¿Cómo es el procedimiento?
La extirpación de un colgajo anal se realiza de forma ambulatoria en la propia consulta. Tras infiltrar anestesia local en la base del pliegue, se secciona con bisturí eléctrico dejando una herida mínima que cicatriza en pocos días, quedando el borde del ano liso. En la consulta especializada de colgajos anales de ONEstep®, la valoración y el tratamiento pueden realizarse en la misma visita, sin anestesia general ni ingreso hospitalario. Si tienes dudas sobre un diagnóstico previo, también puedes solicitar una segunda opinión médica.
Preguntas frecuentes
No. Los pliegues del ano o colgajos anales son restos de piel benignos, sin relación con el cáncer. No suponen un riesgo para la salud. Solo se recomienda extirparlos cuando generan molestias reales de higiene, picor o incomodidad. Aun así, es aconsejable que un proctólogo confirme el diagnóstico ante cualquier bulto nuevo.
Sí. La extirpación se realiza de forma ambulatoria, con anestesia local y sin ingreso hospitalario. Se infiltra la base del pliegue, se secciona con bisturí eléctrico y la pequeña herida cicatriza en pocos días. Es un procedimiento sencillo y bien tolerado, que en la consulta ONEstep® puede hacerse en la misma visita en la que se valora.
Aunque ambos producen sensación de bulto, son distintos. Las hemorroides son vasos sanguíneos dilatados que pueden doler, picar o sangrar. Los pliegues del ano son restos de piel, generalmente sin dolor ni sangrado, que suelen quedar como secuela de una hemorroide o fisura anteriores. Solo una exploración proctológica permite diferenciarlos con certeza.
¿Tienes un pliegue de piel en el ano que te molesta?
Valoración y extirpación en el mismo acto en la Clínica de San Pío, Almería. Sin esperas ni ingresos.
Pedir cita — 950 264 245